Leyenda de la
mano peluda

LEYENDA DE PUEBLA

La mano del Sr. Villa

Entre los relatos de miedo hay uno que tuvo una gran fama durante los años 70-80 debido a varias películas que hacían alusión a ello, aunque no estaban dirigidos específicamente a la leyenda de la mano peluda mexicana, pero al salir una mano haciendo averías por si misma fue suficiente para hacer las conexiones.

La leyenda comenzó en la ciudad de puebla en 1908 cuando había una gran cantidad de casas de empeño. Entre todos los usureros, el Señor Villa era el que tenía mayor fama, más conocido como “Horta”. Era un hombre rechoncho, tenía vello por todo el cuerpo excepto en la cabeza, lo cual le daba un aspecto muy raro. Le reconocían con facilidad porque llevaba sus manos cubiertas de gruesos y llamativos anillos.

Horta era un hombre detestado por sus malas maneras, sus desprecios hacia los pobres y la negativa de ayudar al prójimo cuando tenía grandes posibilidades de hacerlo. Por eso, era habitual escuchar que muchos de los que pasaban frente a su negocio le rogaban a Dios que le secara la mano.

Con el paso del tiempo estas peticiones fueron escuchadas, porque tras la muerte de Horta, se corrió la voz de una serie de apariciones donde se podía ver merodeando por la ciudad una mano negra y peluda, estas fueron tan evidentes y escalofriantes que el diario “El Duende” de aquella época publicaron la noticia.

Se relación de este suceso con el Señor Villa fue el hecho de que el sepulturero afirmase que la mano de este salía por encima de su sepultura mostrando que aun llevaba consigo todos aquellos lujosos anillos, y aseguraba que desde aquel día, sobre las 11 de la noche, la mano negra trepaba los muros del cementerio simulando los movimientos de una tarántula, y aunque ella no tenía expresión alguna, podía fácilmente comunicar sentimientos y hacerle saber a cualquier testigo que la empujaba un poder maligno.

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